miércoles, 30 de septiembre de 2009

NOCHE BLANCA EN PARIS

Una ciudad de noche,es bonita... En su octava edicion,la Noche Blanca llega para todos los noctàmbulos,el 3 de octubre,un gran paseo por el arte parisino!
Sin tardar calzemos nuestras botas de siete leguas y preparemonos para las sorpresas.

Este sabado,cuando caiga la noche,Paris se transformarà gracias a musicos,actores y artitas varios que haran brillar las tinieblas con sus espectaculos.

El programa completo:

lunes, 28 de septiembre de 2009

5 - 5 o Barco Dragón

La fiesta de Duan Wu (conocida por Dragon Boat en inglés, sería "barco dragón" en español) es una fiesta tradicional china que se celebra el quinto día del quinto mes del año lunar (de ahí lo del doble 5). Celebra la leyenda de un poeta-héroe suicida que se arrojó al río y, para evitar que el cuerpo fuera comido por los peces, los lugareños se dedicaron a alborotar con las canoas y a echar comida al río.

En la actualidad, el evento más importante de la celebración son las carreras de barcos, espcialmente populares en Hong Kong, Macao y el sureste asiático. Los barcos son unas canoas de unos 20 "remeros" (se palea, no se rema, pero "paleadores" me sonó mal) con un timonel a popa y un timbalero que marca el ritmo a proa.


Poco a poco, esta tradición se ha ido convirtiendo en un deporte acuático más y, gracias a las comunidades chinas en el extranjero, se ha popularizado más allá de Asia. De hecho, los campeones del mundo son los canadienses.

Fruto de esta popularidad, nació a British Dragon Boat Racing Association. Ayer, en un canal del agua al lado del aeropuerto de London City (tiene que ser curioso aterrizar en el aeropuerto y ver que a 100m hay carreras de dragones) hubo la última carrera de la liga inglesa, con equipos "profesionales" y amateurs. 23 equipos participantes, unos 400 "remeros" y un ambiente que ha superado la tradición para pasar a ser un deporte de competición más.

No sé quién ganó (y seguramente, os importa poco), estaba intentando poner nombre a todos los músculos que me dolían.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Intercambio de idiomas en Madrid - O´Neills

martes, 22 de septiembre de 2009

China, no todo son maravillas

Hace tiempo que quiero comentar esto en el Blog, pero de hoy ya no pasa. Se trata de un tema, que muchos ya conoceréis, la cara de China que arruina las vacaciones a unos cuantos turistas. En breve, el típico timo para guiris. ¿Y en qué consiste este timo en China? Pues algo tan sencillo como que unos chinitos, que dicen estar de visita en Shanghai (los encontrarás en los mismos lugares turísticos a los que tu vas) te invitan a acompañarles a una casa/festival de té. Parecen inofensivos, ahí, con la cámara en las manos y la gorrita puesta. Tienen todo el aspecto que tu esperarías de uno chino que está haciendo turismo en su propio país, pero cuando les acompañas a la casa de té (¿Qué hay más interesante que ir con gente local a un sitio tan local como una casa de té?), pues resulta que no hay nadie más a la vista, salvo el personal. Ellos piden, claro, tú no sabes nada de tés... asombrosamente, suelen irse justo en el momento de pagar, y entonces, ay! la cuenta es muuuy alta... Los empleados de la casa de té, ahora ya no son tan simpáticos, y claro, uno no quiere enfrentarse con unos chinos chungos, pues paga y se va... Y el que se vea con fuerzas, que vaya a la policía... poco argumento tiene, al final, ha ido a una casa de té y ha pagado la cuenta. Así que aunque China es un destino bastante seguro en general, donde raramente le van a robar a uno con un arma o algo así, hay que tener también un poquito de desconfianza, que aprovechados hay en todas partes.
Rocío

viernes, 18 de septiembre de 2009

Living in London: the future has come













Sí amigos, bienvenidos al 2109, hemos decidido viajar 100 años y ver cómo es la vida, qué artilugios nos hemos inventado y cómo serán las ropas y la estética que seguiremos. el futuro ha venido y ha decidido quedarse, ¿quieren visitarlo?. Pues no es difícil, lo tienen en la calle Oxford Street en los impresionantes escaparates que para esta temporada presentan los grandes almacenes Selfridges. Tan conocidos como Harrods y tan clásicos que este año han celebrado su centenario. Se abrieron en 1909 y han decidido, como mejor forma de celebrar su centenario, presentar cómo entienden ellos que será el futuro en el año 2109, es decir dentro de otros 100 años, cuando Selfridges seguirá alegrándonos con ofertas y productos exclusivos. Ya lo saben, si quieren conocer el futuro visiten estos clásicos almacenes, plenamente recomendables, a pesar de haber cumplido sus primeros 100 años. Por cierto, en su interior tiene varios restaurantes que resultan muy agradables para comer.

Les dejo con las fotos del escaparate y con la página web de Selfridges, donde explican que acaban de cambiar los escaparates para hablarnos de la evolución, en el año del 150 aniversario de la publicación de la teoría de "la Evolución de las especies" por Charles Darwin, !otros escaparates que prometen ser espectaculares¡.


viernes, 11 de septiembre de 2009

El Sendero de la Costa de Na' Pali en Kauai, Hawai




Para muchos americanos Hawai no es el lugar ideal para olvidarse de la vida cotidiana; al fin y al cabo, es otro estado de la unión. Pero de lo que no cabe duda es de que éstas islas del Pacífico ofrecen un clima tropical afable y cómodo durante los 365 dias del año. No existen lluvias torrenciales ni calores sofocantes; si, llueve todos los dias, pero raramente pasa de los 10 o 15 minutos y luego todo se seca en un plis plas. De todas formas cada isla de este archipiélago tiene un clima un poco diferente. Kauai es la que cuenta con la mayor cantidad de lluvias anuales, pero tal vez sea tambien la menos visitada y, por supuesto, la más verde.


Y como acabo de volver de Kauai esta mañana, no queria dejar de recomendar una de la muchas posibilidades que ofrece éste paraiso de unos 140 kms de perímetro situado en la punta norte del archipiélago Hawaino. Y me refiero a una caminata que no tiene parangón. Es el Na' Pali Coast Trail.

Al final del extremo norte de la isla comienza nuestro sendero. El recorrido completo es de 18 kilometros de ida y acaba en la playa de Kalalau (sólo se puede llegar a ésta playa a píe). Poca gente lo completa en un dia. Las opciones para aquellos que no quieren pasar la noche sin electricidad son dos: hacer 4 kilometros del sendero hasta la playa de Hanakapiai o 7 hasta las cataratas del mismo nombre (yo escogí este último). Una vez que llegas a la playa, simplemente tomas el sendero que se adentra en el bosque tropical y, despues de cruzar el arroyo 3 o 4 veces, aparece delante de ti una caida de agua que salpica en invierno a unos 500 metros a la redonda.
El sendero de Na' Pali es muy empinado en muchos tramos, hay barro en muchos otros, hace calor, no hay agua potable, hay rocas y ramas por todas partes, te empapas de agua al cruzar el arroyo... Pero las vistas de la costa de Napali, el olor dulce del bosque tropical y el agua refrescante de la catarata de Hanakapiai te ayudan enormemente a superar todos estos handicaps. Son unas 5 horas a buen paso, incluyendo un rato comtemplando la catarata y bañandote.
Sí algún día os pasaís por Kauai...

martes, 8 de septiembre de 2009

A 5.000 km de Shanghai

En China, la primera semana de mayo solía ser festiva por la fiesta del trabajo. Aprovechando que este año no lo fue y había menos gente viajando (y eso, en China, es importantísimo), nos tomamos unos días y nos fuimos al oeste de China, concretamente, al Tibet. Y es que, a partir de abril se volvió a permitir la entrada de exranjeros (salvo los indios, que siguen sin poder ir).

La puerta de entrada al Tibet es Lhasa la capital. Al estar a 3.600 metros por encima del nivel del mar, decidimos llegar poco a poco, haciendo la mitad del camino en avión, pasar 24 horas en Xining a 2.000 metros (y ver el primer monasterio budista tibetano) y tomar allí el tren que en 24 horas nos haría cruzar la meseta tibetana. Nadie del grupo había estado jamás 24h en un tren y, ciertamente, se acabó haciendo algo largo, pero el paisaje y los yak compensaban.

La primera y muy agradable sorpresa del viaje fue la comida en Xining. La proximidad a Asia central (es un decir, son 2.000 km a Pakistan) y, sobretodo, la influencia uigur, hace que la comida allí sea muy diferente a la comida china. Un sólo detalle: comen pan. Es fácil acompañar las comidas con un pan parecido al de pita.

A pesar de haber pasado un año de los disturbios, la presencia policial y del ejército en Lhasa en muy notable (no hay fotos que está prohibido), los hay en cada esquina.

La ciudad está claramente dividida por el palacio de Potala (a la izquierda): a mano derecha la parte antigue y poblada por tibetanos y, a mano izquierda la parte moderna y poblada por chinos. Sin duda, la parte tibetana tiene todo el sabor que uno espera en Tibet (y que dan miles de años de comer, beber e iluminarse con mantequilla de yak).

El palacio de Potala está en un monte y domina toda la ciudad. Esto es una constante en las diferentes ciudades tibetanas. Da toda la sensación de un castillo feudal dominador de la ciudad. Y la sensación es acertada, eso es lo que eran. La sociedad tibetana estaba controlada por los lamas de sobrero amarillo (los que conocemos, vamos, pero resulta que hay otras sectas budistas allí también) que ejercían un poder feudal. De hecho, éste es el principal argumento utilizado por el gobierno chino para justificar la intervención de los años 50: liberar al pueblo tibetano del feudalismo. De hecho, se rumorea que en el Potala hay oro suficiente como para alimentar a todos los chinos un par de años (lo que me sorprende al no ser el oro un mineral especialmente nutritivo).

La comida tibetana tiene claramente un carácter de subsistencia: el yak y los cereales son los amos y señores de la comida. Fuera de las ciudades (Lhasa, Shigatze y Gyatze) la comida era, invariablemente una variación de arroz con yak, arroz con verduras o yak con verduras. Todo regado con té, al que se los estómagos fuertes añaden mantequilla de yak (le da un curioso regusto de queso azul).

El Tibet nos pareció una sociedad de grandes contrastes: al lado de calles que sirven de retrete, de casas que secan las boñigas de yak para poder tener calefacción luego, hay todoterrenos japoneses, una excelente cobertura de móvil incluso en los lugares más remotos y electricidad generada por placas solares. Una mezcla del s.XIV con el s.XXI, deja una sensación rara.

Moverse por el Tibet no es fácil. Hay carreteras que cruzan puertos de más de 5.000 de altitud (¡montañeros! es fácil hacer un 5.000 allí), pero muchas de ellas están sin asfaltar o en pésimas condiciones. Esta dificultad se ve compensada con creces por la belleza del paisaje: montañas nevadas enmedio del desierto, glaciares a la vuelta de la esquina, lagos y, claro, la joya de la corona: el Himalaya.

Visto desde el campo base, no impresiona tanto, al fin y al cabo sólo (ejem) hay 3.000m largos de desnivel. Es una falsa impresión: solo hay que esperar a que empiece a soplar ventisca, se ponga o salga el sol o simplemente, que pase el dolor de cabeza del mal de altura.

El frío en el campo base es importante: dentro de las tiendas/hotel, el agua se congelaba. Y era en mayo. Para calentarse, queman boñigas de yak que sueltan muchos elementos volátiles y dificultan la respiración: quizá les hagan falta aún más placas solares.

Aparte de los enormes contrastes y de los descomunales espacios abiertos, la sensación que deja Tibet es de aislamiento absoluto (Lhasa, menos). Está lejos y allí la vida es dura. A pesar de ser mayo, estaba el suelo helado en la mayoría de sitios (salvo cerca de los arroyos, donde vive la gente) y pasabámos en menos de una hora de estar sudando en manga corta a ver nevar.

Ah, para los viajeros gays. Bar 88, Lhasa (mira que es casualidad ir a dar con el que debe de ser el único bar de ambiente en mil kilómetros a la redonda). Y cuidado con la cerveza: a esa altitud, una lata te emborracha.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Aislamiento

Al principio de tomar clases de chino, los lunes solía preguntarle a la profesora qué tal el fin de semana. Su respuesta invariablemente, solía ser "aburrido, lo pasé mirando la tele y chateando". Al cabo de un tiempo de la misma respuesta, dejé de preguntar.

Una de las cosas más intrigantes para mi de Shanghai es ¿cómo se relacionan los chinos? ¿Cómo hacen amigos?

Tras un año de vivir en China, sigo sin saberlo. En Inglaterra o Australia tienen los pubs para relacionarse, en España están los bares... en muchas partes, clubes deportivos o iglesias cumplen esta función. En China estas "instituciones" existen, pero dedicadas mayormente al público expatriado. Así que asumí que debía de haber alguna manera que se me escapaba.

Hoy tuve la respuesta por boca de una amiga china. Andabamos por Londres y pasamos por delante de un pub atiborrado (otro más en un sábado en la noche). Creo que el diálogo es elcuente:

"Están los pubs muy llenos. ¿Te has atrevido a hablar alguna vez con una chica desconocida en un pub?"
"Si claro, es normal. Los pubs son un sitio donde se puede conocer gente. Es una manera de conocer a gente nueva."
"Ah."
"Si un chino se muda a otra ciudad, ¿cómo conoce gente? ¿Cómo hace amigos?"
"Mmm." (silencio) "Probablemente no hace amigos."

Me ha dejado frío. Empiezo a preguntarme si son una sociedad donde el aislamiento (hijo único, separación de los padres en el insituto y vida en una residencia desde los 14...) y la soledad les está afectando a la capacidad de reaccionarse en un ambiente no protegido.

PD: Sigue sin poderse llamar a Xinjiang (la zona de los disturbios uigures de hace un mes) desde el extranjero. Literalmente bloqueado.

viernes, 4 de septiembre de 2009

10 ciudades del mundo para ser feliz

Hoy el diario Cinco Días publica este reportaje: "Diez ciudades del mundo para disfrutar de la vida". Dice así:

Si usted le pregunta a un habitante de Río de Janeiro cuál es la ciudad más feliz del mundo probablemente le señalará cualquiera antes que la suya. Maldecirá el tráfico, se quejará de la contaminación, abominará de la delincuencia. Sin embargo, para el que no ha pisado nunca la ciudad, o lo ha hecho sólo como turista, es posible que Río simbolice el paraíso. No se trata de un ejemplo aislado, sino de una vieja máxima que funciona en cualquier lugar del mundo. Los habitantes del norte añoran las ciudades del sur; los del interior idealizan las ciudades costeras; los de clima frío sueñan con las de clima cálido. "Todo hombre ve el prado de su vecino más verde que el suyo", decía Emerson. Funciona incluso cuando ese prado es urbano, populoso y gris.

Según la revista Forbes, hay diez ciudades en el mundo que transmiten de un modo muy eficaz esa imagen de idílica felicidad. Río de Janeiro es la número uno, seguida de Sidney, Barcelona, Ámsterdam, Melbourne, Madrid, San Francisco, Roma, París y Buenos Aires. La lista, realizada a través de un cuestionario planteado a 10.000 personas en 20 países, ha sido elaborada por la empresa de investigación de mercados GfK Custom Research North America y el consultor Simon Anholt. "Es un sondeo de percepción, no de realidad", aclara Anholt, que se muestra inusualmente franco con su trabajo. "La gente me dice: 'eso que dice su estudio no es cierto'. Probablemente no lo sea, pero es lo que la gente piensa. Y la brecha entre la percepción y la realidad es lo que interesa a las autoridades de las ciudades".

Las razones que convierten a estas capitales en mecas de la felicidad son muy variadas. En el caso de Río, por ejemplo, pesan considerablemente "las imágenes de jóvenes bailando sin descanso, así como el paisaje montañoso y marino", además de su famoso Carnaval. "Desde que Fred Astaire y Ginger Rogers aparecieron en la película Volando hacia Río de Janeiro, en 1933, el mundo ha estado fascinado con esta ciudad", asegura Forbes. Barcelona consigue el tercer puesto por su clima, su animada cultura y por poseer "uno de los mejores equipos de fútbol del mundo". De Madrid se menciona "su vibrante cultura y su elevado nivel de vida", por delante de San Francisco, Roma o París. Para Anholt, es sorprendente que los españoles parezcan más felices que los italianos. "Yo los encuentro pesimistas", sentencia.

martes, 1 de septiembre de 2009

Dusseldorf, a examen

Se acabó el verano. Ahora sí. Llega septiembre, nuevo mes y nueva "ciudad, a examen". En este caso desembarcamos en Alemania, concretamente en Dusseldorf, donde se encuentra Myriam Amor, una viajera inquieta que no aguanta mucho tiempo en el mismo sitio, cuya debilidad son los idiomas y que hace ya meses aterrizó en la ciudad alemana para trabajar y empaparse de la cultura germana. Myriam nos desvela muchos secretos interesantes sobre la ciudad del Rin, en la que viven alrededor de 6.000 españoles. Aquí lo dejamos:

1. Lo mejor de Dusseldorf: Muchos dirían que el Fortuna Dusseldorf, los Toten Hosen o la Altbier, pero creo no equivocarme al decir que el encanto de esta ciudad reside, sin lugar a dudas, en el protagonista pasivo de tantos mitos, sagas y leyendas, cuyo nacimiento se halla en unas impresionantes cataratas en Suiza, y que desemboca 1.320 km más adelante, en el Mar del Norte: el Rin. A su paso por Dusseldorf y entre sus kilómetros 337 y 347, el río se transforma en la arteria principal de esta pequeña ciudad, extendiéndose a lo largo de todo el casco antiguo y del puerto comercial y monopolizando la mayor parte de su actividad. Es increíble ver como la vida de casi 600.000 habitantes puede girar en torno a sólo 10 km de río y es que todo sirve como excusa para atravesar la imponente avenida de castaños centenarios y disfrutar del continuo movimiento de las olas, de las vastas y verdes explanadas de sus orillas o de las preciosas estampas que se dibujan al atardecer.

2. Lo peor de Dusseldorf: Diría que el tiempo, lo cual no significa que los días sean siempre grises y lluviosos, hay muchos momentos de sol y las temperaturas son bastante suaves… Pero creo que el Rin no sólo seduce a los habitantes de la región, sino que debe de ejercer una poderosa atracción sobre todo fenómeno meteorológico que se forme en sus alrededores, sea del tipo que fuere, dada la constante inestabilidad atmosférica de estas tierras. Las tormentas pueden ser devastadoras y muy peligrosas por la importante carga eléctrica que pueden alcanzar, pero lo curioso es que al instante, puede aparecer el sol y subir la temperatura varios grados, para volver a bajar poco después, y asomar un nuevo frente. Es fácil entender por qué, en Alemania, los servicios meteorológicos están tan solicitados.

3. Un lugar especial de Dusseldorf: Con su casco antiguo repleto de callejuelas estrechas en las que se confunden antiguas iglesias con más de 260 cervecerías, bares y restaurantes, a Dusseldorf no le faltan rincones especiales, no obstante, me decanto por aceptar la silenciosa invitación de los enormes castaños de la Cecilienallee y avanzar por la orilla del Rin hacia el Norte, siguiendo los pasos de Barbarroja, hasta las románticas ruinas de su Castillo Imperial, en Kaiserswerth. Es un paseo sobrecogedor, especialmente al caer la tarde. Recuerda vagamente un paisaje holandés, en que el Rin atraviesa unas interminables praderas salpicadas de árboles, donde pastan caballos en total tranquilidad. Este trayecto, de aproximadamente unos 20Km entre la ida y la vuelta, se suele hacer en bicicleta o en patines. Pero a pesar de su longitud, está bastante concurrido, ya que los lugareños son gente deportista y amante de la naturaleza, lo cual es comprensible dados los preciosos parajes que ofrece la región.

4. Que le falta a Dusseldorf: Difícil pregunta, iba a mencionar la playa, pero mentiría, puesto que, dado el amor que sienten los alemanes por tomar el sol en la arena, este es un punto que quedó resuelto hace mucho tiempo. Dusseldorf no sólo tiene playa, sino que puede presumir de Biergaten en los lugares más privilegiados de la ciudad. Los Biergarten, o “Jardines de Cerveza”, son muy populares en Alemania, se trata de bares al aire libre, muchas veces con arena y pequeñas palmeras, donde la gente va a tomarse un refresco, acomodado en una tumbona y escuchando música chillout o antiguos exitazos del verano como el Asereje o la Macarena. Así que, volviendo a la pregunta, diría que lo que le falta a Dusseldorf podría ser una estación de esquí.

5. Una palabra que defina a Dusseldorf: Dusseldorf es una pequeña ciudad que fue prácticamente reducida a escombros durante la primera y segunda Guerra Mundial por lo que no quedan apenas monumentos históricos, ni testigos que nos hablen de cómo fue la ciudad antaño. No obstante, ha sabido recuperarse para ostentar, orgullosa, su condición de capital de Renania del Norte-Westfalia (NRW), centro económico de Alemania Occidental, donde se han instalado más de 3000 empresas internacionales. Dusseldorf se ha convertido en una ciudad rica, moderna, cosmopolita, pero sobre todo, elegante.

6. La imagen que sugiere Dusseldorf para un extranjero: Curiosamente, se trata de una ciudad que suena poco, como si quisiera mantenerse a la sombra de un mundo enloquecido, para preservar la esencia de aquel pueblecito pesquero que en su día fue. No obstante, dada la importante actividad económica de la región, muchos extranjeros han venido poco a poco a refugiarse en su núcleo urbano. Así, en sus calles y según los barrios, se entremezclan lenguas y culturas de todos los rincones del Mundo, otorgándole un marcado carácter cosmopolita, hasta tal punto que a veces llega uno a preguntarse donde se encuentra.

7. La imagen que sugiere Dusseldorf para un alemán: Que la calle más famosa de Dusseldorf sea la Königsallee o la “Kö”, donde, al borde del pequeño río Dussel, se suceden infinitas tiendas de marcas de lujo, o que los coches que más se vean por la calles sean BMW, Audi o Mercedes y sea perfectamente normal que te adelante un Porshe, un Lamborghini o incluso un Ferrari rojo descapotable, hace fácil imaginarse la respuesta a esta pregunta: carestía, ostentación…

8. La imagen que sugiere la ciudad para un nativo de Dusseldorf: Para los habitantes de Dusseldorf, ésta es sencillamente la mejor ciudad del mundo, no cambiarían absolutamente nada. Tienen todo lo que necesitan, el coche, los amigos, el Rin y el trabajo.

9. La virtud que mejor define a los ciudadanos de Dusseldorf: Yo los definiría como amantes de la buena vida. Ésta es una ciudad pequeña pero hay que reconocer que se vive muy bien, siempre hay alguna cosa interesante que hacer, ya sea cultural, deportiva o de cualquier otro tipo. Las casas y los locales están muy bien cuidados, la gente se conoce desde hace mucho tiempo y se saluda por la calle y se sale a menudo a tomar una cerveza, a hacer una barbacoa o a jugar un partido de fútbol. Leía hace poco que, según un estudio que hace anualmente Mercer Human Resource, Dusseldorf es la sexta ciudad con mejor nivel de vida del Mundo, estando Madrid en el puesto 48.

10. El defecto que más define a los ciudadanos de Dusseldorf:
No sé si es un defecto o una virtud, supongo que depende de cómo se mire, pero, como ya he dejado entrever, los habitantes de Dusseldorf están muy orgullosos de lo que son, y así se lo demuestran al mundo, especialmente a la gente de Colonia, ya que la rivalidad entre estas dos ciudades, construidas en orillas opuestas del río y separadas por solo unos 50 km, forma parte de la cultura popular.

11. Un tópico falso sobre Dusseldorf: Algo que me ha decepcionado al llegar aquí, y creo que es aplicable a toda Alemania, es que las cosas no funcionan tan bien como cabría esperar. El papeleo es de lo más desesperante que he visto, las compañías telefónicas tardan igual tiempo, si no es más, para instalar una línea, los taxistas tratan constantemente de engañarte, las carreteras pueden tener enormes agujeros, etc. La globalización, en este sentido, también ha llegado a estas tierras…

12. Algo gastronómico que recomendarías: La comida es bastante consistente, ahora entiendo por qué lo alemanes son tan grandes y fuertes. La mayor parte de las especialidades incluye algún tipo de carne, patatas, cocinadas de todas las maneras posibles e imaginables, y repollo o lombarda. Como no sabía muy bien qué recomendar, he preguntado a varios expertos y me han respondido unánimemente el Himmel und Äd, ya que es muy típico de la ciudad. Es una especie de morcilla con puré de patatas y manzanas dulces que se come con mostaza local. Pero algo a lo que no me puedo resistir, son las deliciosas tartas que preparan a todas horas. Las hay de todos los sabores y colores, Apfelstrudel (manzana), Pflaumenkuchen (ciruela), Rhabarberkuchen (ruibarbo), Mohnkuchen (amapola) y un largo etc. Es realmente complicado negarse a probar un bocadito a la hora del té.

13. Un restaurante que recomendarías: Si se quiere descubrir la gastronomía alemana, hay varios restaurantes de comida tradicional abiertos desde tiempos inmemoriales, cada uno especializado en algún tipo de Altbier (cerveza negra o tostada, deliciosamente amarga, producida solamente en esta región, lo cual excluye indudablemente a Colonia, donde se bebe la Kölsch). Algunos muy populares son el Fuchschen, en la Rattingerstraβe, el Schumacher, en la Oststraβe o el Uerige, en la Bergerstraβe.

14. Algo cultural que recomendarías: Pues por ejemplo, algo artístico. Se puede aprovechar un paseo al borde del Rin para, después de haberse deleitado con las magnificas fachadas art nouveau de la Oberkassel, dirigirse a una calle paralela al río, y recorrer 800 metros de puro Arte. Así se puede visitar el Museo “Palacio de Arte” ubicado en un colosal edificio de arquitectura fascista o la Famosa Academia de Bellas Artes. Si se quiere descansar, se puede hacer una pausa en el círculo artístico, donde seguramente nos crucemos con algún artista buscando inspiración.

15. Algo nocturno que recomendarías: Para mezclarse con los habitantes de Dusseldorf y lograr conocerlos mejor, no hay nada como imitar sus costumbres y acudir a la cita semanal del miércoles en la Rattingerstraβe. Es una pequeña calle en la ciudad vieja llena de bares, como muchas más, pero con la salvedad de que los miércoles está totalmente colapsada de gente bebiendo en la calle, tanto si llueve, nieva o hace sol, nada puede interferir entre el espíritu cervecero Renano y sus gentes.

16. Símbolo que distingue a Dusseldorf: Quien piensa en Dusseldorf, piensa en el Rin, en la altísima torre televisiva desde donde las vistas son espectaculares, en los puentes que atraviesan el río, signo de modernidad, y en los singulares edificios de Frank Gherry. Todos estos elementos en una sola postal son el logotipo de esta ciudad.

17. El otro Dusseldorf: Un Dusseldorf más discreto quizás que el que os he descrito, pero muy importante para la población autóctona. Los alemanes en general son muy respetuosos con la Naturaleza y les gusta mucho poder disfrutar de ella ya sea en familia, haciendo deporte o de cualquier otra manera. Por lo tanto, no se puede hablar de Dusseldorf sin hacer referencia a sus preciosos parques y bosques. En el centro de la ciudad está el más famoso, el Hofgarten, cuya forma dicen recuerda la figura de un zapato de tacón de aguja, aunque a mi me hace en todo caso pensar en una bota deformada. También podemos destacar el Nordpark, donde se halla un magnifico jardín japonés, el jardín del Palacio Benrath, que en verano, se convierte en escenario de conciertos de música clásica o el Wildpark, en el que los niños dan de comer a los jabalíes y a los cervatillos.

18. Califica de 0 a 10 los siguientes aspectos de Dusseldorf:

– Oferta cultural: 8
– Carácter Internacional: 9
– Vida nocturna: 8
– Gente: 7
– Transporte Público: 8

19. De 0 a 10 que nota darías a Dusseldorf en conjunto: 8

20. Lo que más echas de menos de España: Diría que la familia y los amigos, porque todo lo demás lo tengo aquí. La gente aquí se conoce desde hace mucho tiempo y es complicado hace nuevas amistades, al fin y al cabo tendrán playa, pero les falta el carácter latino.

21. La mejor época para ir a Dusseldorf: Al llegar la primavera, los árboles y las plantas brotan todas de golpe, como si explotara de repente la naturaleza. A partir de ese momento, la ciudad se despierta, dejando atrás el invierno. Es entonces, entre mayo y septiembre, cuando hay que venir, para poder llevarse un mejor recuerdo de esta región.

22. Webs interesantes:

Página oficial de la ciudad: http://www.duesseldorf.de/
Ocio (actividades culturales, deportivas, restaurantes y bares de moda, etc.):
http://www.duesseldorf.prinz.de/
http://www.duesseldorf.besserplanen.de/
www.meinstadt.de/duesseldorf