viernes, 15 de mayo de 2009

Las Ventas

Hoy, 15 de mayo es festivo en Madrid, día del patrón de la capital de España: San Isidro Labrador. Todo el programa de actividades lúdicas y culturales se puede ver en la siguiente dirección: www.esmadrid.com/sanisidro. Además, como cada año, del 7 al 31 mayo se celebra la “Feria de San Isidro”, 25 corridas de toros en la primera plaza del mundo, Las Ventas, la catedral del toreo y el escenario donde todo matador debe consagrarse. Allí donde los diestros son encumbrados o hundidos. Allí donde todo se magnifica: los triunfos y las derrotas. Es el “efecto Madrid”.

Las Ventas fue diseñada por el arquitecto José Espeliú y costó 12 millones de pesetas (72.000 euros). Es la segunda más grande después de la de México, con capacidad para 23.800 espectadores. Las dependencias del recinto están formadas por: corrales, patio de caballos, capilla, enfermería, patio de arrastre y desolladero. Desde 1951, alberga un museo donde se expone una completa colección de objetos relacionados con la tauromaquia y la historia de la plaza. En el exterior, tres monumentos flanquean la Plaza: una dedicada al doctor Fleming, otra a Antonio Bienvenida y la tercera recuerda al malogrado Yiyo.

La temporada de festejos se prolonga de marzo a octubre. Se celebran corridas todos los días durante la Feria de San Isidro, desde mediados de mayo hasta mediados de junio, y cada domingo o festivo del resto de la temporada. Los festejos empiezan entre las cinco y las siete de la tarde, según la época del año, y duran entre dos y tres horas.

Las localidades se distribuyen en diez tendidos divididos en tendido bajo y alto, grada y andanada, además de los palcos. Los precios varían en función de dos variables: si son de sol o sombra (más caras las segundas) y de su mayor o menor cercanía al ruedo.

Los primeros pasos: 1931–1936

La construcción de la plaza de toros de Las Ventas responde a la necesidad de ampliar el aforo de la anterior, que levantada en 1874 en la carretera de Aragón (actual calle Alcalá en las inmediaciones de la calle Goya), se había quedado pequeña. El proyecto del nuevo emplazamiento fue idea del matador José Gómez “El Gallo” quien soñaba con un espacio en el que el mayor número de ciudadanos pudiese disfrutar de la Fiesta. Su deseo era que la nueva obra se llamase “La Monumental”.

La Diputación Provincial de Madrid, propietaria de la antigua plaza, accede a construir un nuevo coso. La familia Jardón, ganaderos de El Jaral de la Mira, cede unos terrenos a la Diputación en el barrio de Las Ventas del Espíritu Santo, con la condición de explotar el coso taurino durante cincuenta años. La propuesta es aceptada el 12 de noviembre de 1920 y el 19 de marzo de 1922 se inician las obras que se prologan hasta 1929.

La primera corrida tuvo lugar el 17 de Junio de 1931, cuando el alcalde de la capital, Pedro Rico, organizó una corrida benéfica, sin embargo, la inauguración oficial fue el 21 de Octubre de 1934. La plaza se asentaba en una de las zonas menos prósperas de la capital por donde transitaban los cortejos fúnebres camino del cementerio cercano, abrevaban las mulas y los caballos y convivían chabolas y población marginal, por lo que hubo que acondicionar la zona.

En aquella corrida de toros intervinieron los principales matadores de la época: Juan Belmonte, Marcial Lalanda y Cagancho. Esa primera temporada taurina se cerró con tan sólo 3 festejos: dos corridas de toros y una novillada. Fue al año siguiente, en 1935, cuando tuvo lugar la primera temporada seria. 47 festejos fue el balance: 23 corridas de toros y 24 novilladas. Como anécdota, en el segundo de los festejos se produjo el primer herido registrado en el coso. Fue el novillero Félix Almagro, quien, desgraciadamente, varios años después también sería el primer espada en morir en la arena de Las Ventas.

La Guerra Civil y la Feria de San Isidro: 1936–1950

La Guerra Civil interrumpió los festejos. El último de ellos fue el 22 de julio de 1936. El coso se convirtió durante esta época y por 34 meses en una gran huerta. Una vez finalizada la contienda, los toros vuelven a la Monumental de la calle de Alcalá para celebrar la primera Corrida de la Victoria, a la que acudió el Generalísimo. Fue el 24 de mayo de 1939. La década de los 40 estuvo marcada por una mayor celebración de novilladas que de corridas de toros. La difícil situación en la que había quedado la cabaña brava española como consecuencia del conflicto bélico explica esta diferencia. El hecho más destacable para el desarrollo de la Plaza se produce en 1947, cuando el gerente de la plaza, Livino Stuyck, un empresario de origen belga, inventa la Feria de San Isidro que supondrá el espaldarazo definitivo para el logro del prestigio que posee en la actualidad y que ha trascendido su carácter taurino convirtiéndose en un acontecimiento de carácter social.

La Década Prodigiosa (1950–1960) y la segunda mitad de siglo

Los años 50 han sido calificados por los expertos como la “Década Prodigiosa”, ya que tuvieron lugar las faenas más significativas en la historia de la plaza gracias a figuras como Julio Aparicio, Rafael Ortega, “Litri” o César Girón. La década de los 60 estuvo marcada por el crecimiento en la afluencia de público así como por ser un tiempo en el que las ganaderías y las reses viven su mejor momento. Son los años de: Antonio Ordóñez, Cesar Girón (nuevamente), Antoñete, “El Viti”, Curro Romero o “El cordobés”. Entre los matadores de los 70 destacan especialmente Paco Camino y “Paquirri”. El primero, el 4 de junio de 1970, cortó 8 orejas, récord de apéndices en una sola tarde que no ha sido superado desde entonces. Otros nombres destacables de la época son: Palomo Linares, el Niño de la Capea, José María Manzanares o el “Jabato” Ruiz Miguel. Palomo Linares, el 22 de mayo de 1972, corta el segundo y último rabo que se ha concedido en Las Ventas. El primero fue 40 años antes por Juan Belmonte.

Llegados a los años de la “movida madrileña”, Las Ventas se convierte no sólo en un espectáculo taurino sino también en un escaparate social en el que dejarse ver. El Niño de la Capea, José María Manzanares, Ortega Cano, Espartaco, Paco Ojeda, Julio Robles, Rafael de Paula… son algunas de las figuras más sobresalientes que hacen brillar aún más a la Monumental. En este repaso por la década de los ochenta, merece una mención especial Victorino Martín, quien además de ser el único ganadero que ha visto indultado un toro suyo en la siempre exigente Plaza de Las Ventas, formó parte de la que ha sido denominada por muchos “la corrida del siglo”, celebrada el 1 de junio de 1982. En ella participaron los espadas: Francisco Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar. Los tres salieron por la Puerta Grande junto al ganadero.

Finalmente, llegamos a la actualidad: la década de los noventa y el comienzo del nuevo siglo; una época en la que conviven veteranos y promesas. En los noventa, cuatro toreros sobresalen: Joselito, César Rincón, Enrique Ponce y José Tomás. Y Ya en el nuevo siglo, son los años de El Juli, César Jiménez, Morante de la Puebla, Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante o Sebastián Castella, por citar algunos.

El otro protagonista de la Fiesta: el toro

Si bien el respetable madrileño es conocido por su exigencia a la hora de conceder los máximos trofeos a los toreros que pasan por el coso venteño, lo es igualmente cuando se trata de premiar la bravura del otro protagonista de la Fiesta: el toro. El máximo galardón que puede ser reconocido a un toro es el indulto: el perdón de su vida. Tan sólo en una ocasión un toro ha logrado salir con vida de Madrid. Fue el 19 de julio de 1982. La res, de la ganadería de Victorino Martín, tenía por nombre “Belador” y fue indultado por su bravura, casta, poder, nobleza y clase. Fue lidiado por el diestro de Cartagena, José Ortega Cano, en la Corrida de la Prensa de ese año.

El reconocimiento de las buenas cualidades del toro durante la lidia también se manifiestan en la concesión de la vuelta al ruedo. En la historia de Las Ventas sólo 58 toros representativos de 28 ganaderías lo han conseguido. Dos ganaderías lideran la clasificación. En el primer puesto figura la sevillana de Pablo Romero con 7 reses. Con igual número de triunfos se halla la ganadería del madrileño Victorino Martín

El toreo a caballo: los rejones

El toreo a caballo o rejoneo también ocupa un lugar central en la génesis de la Monumental. 26 de toreros a caballo han logrado salir a hombros por la Puerta de Grande de Madrid, la mayoría de ellos en más de una ocasión. Entre los más premiados están el madrileño Manuel Vidrié y el portugués Joao Moura, Ambos lo han hecho en 7 ocasiones. Les siguen de cerca: Fermín Bohórquez con 6 veces y los hermanos Ángel y Rafael Peralta, con 5. Igual número de éxitos que Ginés Cartagena y Antonio Domecq.

2006: Las Bodas de Platino,75 años de historia

En 2006 Las Ventas cumplía las “Bodas de Platino”; 75 años de historia durante los cuales 137 toreros han conseguido tras cortar 2 ó más orejas en una tarde, salir a hombros por la Puerta Grande. El más veces lo ha conseguido, 14 en total, fue “El Viti’. Le sigue, Paco Camino con 12. Antonio Bienvenida, con 11 salidas a hombros, ocupa el tercer puesto del ranking, además de contar con el privilegio de ser el matador que mayor número de veces ha actuado en la Monumental madrileña: en 96 ocasiones. El colombiano César Rincón, con 6 salidas a hombros, ostenta también el récord de haberlo conseguido el mayor número de veces en una temporada: 4 veces en 1981.