miércoles, 26 de noviembre de 2008

Bruselas...

Manneken pis, la Grand Place, chocolate, cerveza, Comisión Europea,... y lluvia, mucha lluvia.

Quizá sea esto lo que venga a la mente cuando se piensa en Bruselas. Y, como todo tópico, algo de razón lleva.

La capital de Bégica ha crecido en los últimos 50 años al ritmo de las instituciones europeas, ya que alberga la sede de la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y comparte con Estrasburgo la sede del Parlamento Europeo. Esta "ciudad" acoge además la sede de otros tantos organismos europeos, de la OTAN y de grandes multinacionales.

Entrecomillo lo de ciudad porque en el complicadísimo sistema de organización (o desorganización) administrativa belga, por Bruselas se puede entender a la vez un distrito municipal llamado "Bruselas" y la región de "Bruselas-Capital" (el distrito de Bruselas más otros 18 distritos municipales). Además, es la capital de la Región Flamenca, y la capital de las comunidades flamenca y valona (francófona).

A pesar de eso Bruselas, ciudad de grandes contrastes, conserva un ambiente de pequeña ciudad, a veces casi de pueblo de provincias, con calles pequeñas y antiguos barrios populares.

Sin embargo, aun con la mencionada desorganización belga (las legendarias "belgadas") y el duro clima (poco sol y una media de 18 días al mes de lluvía) Bruselas tiene sus variados encantos, y no solo los astronómicos sueldos y condiciones de trabajo de las instituciones comunitarias u otros organismos oficiales.

Es una de las ciudades más cosmopolitas y multiculturales del mundo (quizás casi a la altura de Nueva York y Londres), ya que entre su millón de habitantes conviven más de 150 nacionalidades diferentes, siendo fácil oír por la calle decenas de idiomas conocidos. Esa suma de culturas, junto con el hecho de ser una ciudad de paso para mucha gente (erasmus, becarios, trabajadores en temporales en organismos internacionales, diplomáticos, etc) hace que sea muy fácil conocer casi a diario a gente de muy diversas culturas.

Sin el nivel de actividad cultural ni de servicios de otras grandes capitales, sin embargo gracias a esa multiculturalidad es posible encontrar actividades variadas para hacer casi a diario, además de estar tan solo a 1 hora y media en tren de París, a 2 horas 50 min. de Amsterdam y a 2 horas y cuarto de Londres por el eurotunel (Pedro, vete preparando un tea with milk, please.. ;).

Por otro lado Bruselas, en esa muchas-ciudades-dentro-de-una, hace que sea posible encontrarnos el barrio europeo y sus frias avenidas llenas de eurócratas (aunque vacias los fines de semana) al lado del centro histórico con su preciosa Grand Place (considerada una de las plazas mayores más bellas del mundo) junto a barrios señoriales salpicados de preciosos edificios Art Nouveau.


En fin, así es Bruselas y así se lo hemos contado. Agradezco yo también la oportunidad que me ha brindado el hiperactivo e hipercreativo Paco de participar en esta nueva aventura blogistica, para contar cómo es esto y lo que se cuece por aquí

Seguiremos reporteando...

4 comentarios:

FAH dijo...

gracias, carlos. como sabes, no he estado en Bruselas. Con muchas ganas de conocerla y visitar buenos amigos que anda por ahí.

Un abrazo, enhorabuena por el post y gracias por unirte a esta iniciativa.

FAH dijo...

Y por cierto, qué es manneken pis?

carlinhos braun dijo...

Es el chaval que aparece miccionando en la foto.
En idioma flamenco "Manneken pis" quiere decir literalmente "Pequeño hombre que orina".
Merece sin duda entrada en el blog esta escatológica atracción turistica Bruselense, de las más visitadas de la ciudad.

Paco, ya sabes que Bruselas está esperando tu vista; aquí tienes casa cuando quieras.

Abrazos.

Comer, hablar, amar dijo...

Muy bueno el post. Más info sobre Bruselas vista por un español en Comer, hablar, amar.