miércoles, 3 de agosto de 2011

Informe sobre el coste de vida de expatriados

Los expatriados que residen en Madrid y Barcelona pagan un alto precio por hacerlo. Así lo revela un estudio realizado por la consultora Mercer que, tomando como baremo los precios de la ciudad de Nueva York, analiza el coste de la vida en 214 ciudades de todo el mundo en función de 200 productos básicos, incluyendo el alojamiento, que suele resultar el más caro y, por tanto, el más definitorio.

Del estudio se desprende que, aunque las metrópolis españolas son caras para los extranjeros que se mudan a ellas por motivos de trabajo, lo son menos que el año pasado. Desde 2010, Madrid ha pasado del puesto 68 al 60, mientras que la caída de los precios en Barcelona ha sido aún mayor: ha descendido desde el 49 al 66.

En el top ten de las poblaciones más prohibitivas, dos nuevas ciudades entran en escena: Singapur se coloca en la octava posición proveniente de la undécima y Sao Paulo pasa del puesto 21 al décimo.

La variación del coste de la vida depende en gran medida de numerosas circunstancias interconectadas. "La fluctuación de la moneda, la inflación, la inestabilidad política y los desastres naturales son factores que influyen", explica Rafael Barrillero, socio de Mercer.

Además del precio de la vivienda, el informe analiza otros artículos de consumo habitual entre los extranjeros, entre ellos el transporte, la comida, la ropa, los muebles o el ocio.

Ranking comparativo

En lo más alto de la lista, la capital angoleña, Luanda, se revela como la ciudad más cara del mundo para vivir como expatriado. Por zonas geográficas, Moscú es la capital europea donde más se paga (puesto 4 de la lista) y Copenhague (17) lo es en la Unión Europea; la israelí Tel Aviv, en el puesto 24, encabeza el ranking de Oriente Medio; Sao Paulo en Brasil se lleva la palma en el continente americano al ostentar el décimo puesto; Nueva York (puesto 32), es la capital más inasequible de Estados Unidos; Tokio (Japón) es la más cara de Asia y la segunda del mundo y Sydney, en Australia, en el decimocuarto puesto del listado, es la más prohibitiva de Oceanía.

En el otro extremo de la balanza, Karachi, en Pakistán, es la población más barata. En distribución por áreas, Skopje, en Macedonia (200) es la ciudad más asequible del continente europeo; Belfast (178), en el Reino Unido, lo es dentro del territorio de la UE; Yeddah (Arabia Saudita) es es la ciudad más económica de Oriente Medio al ostentar el puesto 185; la capital nicaragüense, Managua, es la segunda ciudad menos costosa del mundo y la primera en América y Winston Salem (197) lo es en Estados Unidos; en África, Adis Abeba (211), en Etiopía, está en la cola de la lista y en Oceanía, la neozelandesa Auckland se coloca en el puesto 118.

Fuente: Cinco Días