miércoles, 29 de abril de 2009

Roma, ¿la ciudad con más inválidos del mundo?

Hace un par de días el diario El Mundo publicaba un interesante artículo titulado: “Roma, ¿la ciudad con más inválidos del mundo?”. Os lo dejo:

"Roma podría entrar en el libro Guinness de los récords como la ciudad con mayor número de inválidos, tullidos, lisiados y discapacitados físicos por metro cuadrado del mundo. No hay más que dar un paseo por sus calles del centro para percatarse de la enorme e inexplicable densidad de incapacitados que registra la capital italiana, al menos en lo que a conductores automovilísticos se refiere. Cada dos por tres se topa uno con un coche que luce en su parabrisas una tarjeta de color naranja, con un holograma y el esquema de una silla de ruedas, signo distintivo que indica que la persona al volante de ese vehículo es discapacitada.

En una ciudad con la enorme cantidad de coches que tiene Roma y su tráfico infernal, ese pequeño trozo de cartón naranja concede a su poseedor una serie de importantes ventajas. La más destacada: la posibilidad de aparcar en lugares taxativamente prohibidos al resto de los conductores. Un privilegio que hace que esa cartulina naranja desate envidias irrefrenables y haga aflorar los más bajos instintos posesivos. Hasta tal punto que muchos romanos no consiguen controlarse y acaban saltándose a la torera la ley a fin de conseguir hacerse con una.

Una reciente investigación acaba de poner en evidencia lo que se sospechaba desde hace tiempo. A saber: el masivo uso fraudulento que tiene lugar en Roma de pases para conductores discapacitados. Durante los dos últimos meses, un equipo de agentes municipales se ha dedicado con celo a revisar los permisos de cerca de 3.000 automovilistas que lucían en sus coches el distintivo de discapacitados físicos. Resultado: la tercera parte eran ilegales.

Muchos de los pases eran copias tan perfectas de los originales que la policía cree que detrás de ellos pudiera encontrarse una organización de falsificadores, similar a las que se dedican a piratear los bolsos de las más exclusivas firmas de moda.

Pero algunos prefieren utilizar el pase de un pariente discapacitado fallecido, o echar mano de vez en cuando del permiso de un amigo o familiar con invalidez. Se trata de algo tan extendido que en febrero del año pasado pillaron nada menos que al mismísimo jefe de la policía municipal de Roma, Giovanni Catanzaro, aparcando su imponente Alfa Romeo rojo en una zona prohibida y tratando de escaquearse gracias al permiso de discapacitado de su señora suegra, de 86 años.

Aquello le costó el puesto, pero todo indica que aún hay muchísimos romanos dispuestos a seguir su ejemplo".