martes, 9 de marzo de 2010

Living in London: el nuevo Londres.



Londres es una ciudad creada hace más de dos mil años. Para sobrevivir todo este tiempo y, más aún, tras haber quedado reducida a cenizas en el gran incendio de abril de 1666, es innegable que la ciudad se ha debido reinventar continuamente, casi a diario. Hoy toca hablar del nuevo Londres. Este post va de semejanzas arquitectónicas porque de la zona que os voy a habalr me recuerda a muchas otras disperas por España o por el mundo, empezando por Nueva York. Hoy hablamos del nuevo Londres. Al Igual que París tiene su nuevo París con La Defense y Madrid ha tratado de hacer lo mismo con todo el eje de la Castellana a partir de los Nuevos Ministerios y de ahí hasta Plaza Castilla y más allá con sus cuatro emblemáticas torres, Londres tiene un nuevo Londres.

Es el Muelle Canarias, sí sí, ya sé que el nombre es un poco de andar por casa pero hoy hablamos del muelle Canarias o, como lo dicen aquí, Canary Wharf. Se trata de una zona que se encuentra al este de Londres y que ha venido a complementar a la City, de hecho, desde Canary Wharf se disfruta de las más bellas vistas de la City londinense, quizás el distrito financiero del mundo junto con Wall Street. Londres si crece ha de crecer, por lo visto, hacia el este dado que más allá de Canary Wharf es donde se han proyectado las principales instalaciones para los Juegos Olímpicos de 2012.

Cuando la City, antes de reinventarse con nuevos edificios como el pepino de Norman Foster (igualito a la torre Agbar de Barcelona), estaba atestada de rascacielos y era el distrito financiero más lujoso, caro y fascinante de Londres, una familia judía compró unos terrenos en la llamada Isla de los Perros para erigir un nuevo distrito financiero. El éxito estaba asegurado, era la época de los 90 y ya no había más suelo en la City. Se arruinaron. Sin embargo, el hecho de que alguien se arruine no significa que no haya tenido una buena idea y, a partir del año 2000 y, sobre todo, a partir del 2005, otros inversionistas apostaron por la Isla de los Perros creando el impresionante Canary Wharf. A ver esto igual lo lee gente que va a trabajr todos los días a Canary Wharf y abominan de esta zona pero a mi me encantó.
A Canary Wharf, llamado así, porque era el muelle al que llegaban los barcos destinados al comercio con las Islas Canarias, hay que ir en metro, en la ampliación de la Jubilee Line, ampliación que se contruyó para dar la bienvenida al nuevo milenio (algún día volveré a hablaros de la capacidad de Londres para reinventarse tomando como ejemplo o excusa la llegada de un nuevo milenio).

Mi consejo es que vayáis en un día entre semana, a eso de las seis de la tarde, cuando la gente está saliendo de trabajar y bien aprovechan para hacer compras, ir al gimnasio o abarrotar alguno de los pubs que hay por ahí. Todo es modernidad en Canary Wharf, las bocas de metro diseñadas por Foster (muy parecidas a las de Bilbao), los grandes rascacielos iluminados, la vistas sobre el skyline de Londres, la información bursatil en directo en una de las fachadas de los rascacielos, etc. etc. Una zona deprimida en su día, llena de canales y muelles en la que hoy se han asentado empresas como Barclays o HSBC. Un imprescindible de Londres, otro más, Canary Wharf, no lo olviden. Por último, hay que recordar que las mejores vistas de Canary Wharf las encontraréis en Greenwich, sí sí donde el meridiano. A Greenwich se puede cruzar (ya que está al otro lado del río) a través de un túnel que pasa por debajo del Támesis y que se puede cruzar andando.


martes, 2 de marzo de 2010

Living in London: The Dispossessed.

The London Evening Standard es el periódico gratuito que reparten en Londres a la salida del trabajo, por las tardes y es básico para sentir que uno vive la rutina de Londres. Esta semana  dedica durante los cinco días de la semana un reportaje a  los desposeídos, a todos aquellos que viviendo en  la capital más rica de Europa y una de las capitales del mundo, viven por debajo del umbral de la pobreza. Ayer comenzó el reportaje con un titular demoledor, casi la mitad de los niños que viven en Londres viven por debajo de ese umbral de la pobreza. Una de las fotografías del reportaje muestra a una señora en su muy humilde casa con vistas a... Canary Wharf, el flamante, fascinante y nuevo distrito financiero de la ciudad del que, por cierto, os hablaré en breve.

Londres no deja de ser una metáfora del mundo, es un mundo en sí mismo, un planeta que refleja lo que es el mundo. Indios que conducen ferraris, princesas árabes que compran en Harrods, mercado inmobiliario de lujo, centros de excelencia como Oxford o Cambridge conviven con barrios como Brixton o Peckham. De lo más rico a lo má pobre. En esta ciudad tenemos la City, la zona más rica de Europa junto con Tower Hamlets, la zona más pobre de Europa y literalmente pegada a la City. Belgravia, el distrito más exclusivo de Londres cuenta con sus vagabundos que duermen en bancos y jardines y que aún no sé bien cómo logran sobrevivir al frío helador que hace aqui por las noches. El propio Guillermo de Inglaterra durmió hace poco una noche debajo de un puente para concienciar sobre el problema de los sin techo en Londres.

Puro contraste. Quizás sea por ello que haya una serie en la televisión, "East Enders", que habla sobre la vida de los habitantes del Este de Londres, los Eastenders, una zona deprimida de Londres, de gran éxito y larga trayectoria en la BBC y en la que, por cierto, han matado a alguien hace poco con la consiguiente polémica en pubs y demás foros de la capital (no sé bien por qué porque no sigo la serie pero ha causado sensación el asesinato en cuestión). Ya ven amigos, Londres magnífica, única, vibrante, moderna y tradicional, cosmopolita, rica y pobre, con contrastes, espejo del mundo en el que vivimos.